mayo 04, 2009

Fíjate que siempre no...


Parece que el teatrito les va a explotar. Las medidas que el gobierno federal y del Dstrito Federal tomaron contra la “grave” enfermedad que azotó a nuestro México y que se llevó la vida del 0.000000001 % de nuestra población, no les puede durar mucho tiempo. Primero porque el golpe económico que recibieron principalmente restaurantes, hoteles y otros centros de servicio no es sustentable. Lo más curioso es que aún nos encontramos en fase cinco según las autoridades; pero dicen los expertos que esto apenas comienza. Entonces qué es lo que harán quienes nos gobiernan para decirle a la gente que siempre no… que la enfermedad ya no es grave aunque sea pandemia y apenas llevemos una semana de medidas preventivas.

Algo de esto podría servir:

Queridos ciudadanos y ciudadanas, el grave virus llamado Influenza Humana A H1 N1, ha sido controlado. Pese a que no tenemos una cura y una vacuna eficaz, ésta terrible enfermedad que mató a tantas personas que seguramente ni usted ni nosotros conocemos, está siendo controlada. Toda persona podrá regresar a sus actividades, aunque el virus aún siga propagándose por el mundo. Porque nuestro país está en crisis económica y ya no podemos soportar más días sin que la gente haga nada.

Gracias a que este gobierno ha trabajado eficaz y oportunamente, con la colaboración de todos los mexicanos, debemos decirles que después de una semana donde los bombardeamos hasta el cansancio, descubrimos la capacidad que los medios de comunicación en asistencia con nosotros tienen para maniatar a una sociedad. También aprendimos que entre más datos e información se propague, más aumenta la desinformación entre la ciudadanía. Es por esto que después de todas las medidas preventivas, les podemos decir que todo mexicano debe seguir con su vida como si nada hubiera pasado. Olvídense de la Influenza como lo han olvidado todo. Más tarde habrá algo nuevo por qué preocuparse y seguramente nuevamente le encontraremos solución. Gracias.

mayo 02, 2009

Una Condesa desolada

Como un domingo entre semana se observan las calles de la famosa colonia Condesa, céntrica zona de la ciudad de México donde lo mismo se puede tomar un café mientras se compra un libro, o visitar algunas de sus exóticas boutiques que en sus aparadores lucen objetos modernos, hindúes, hippies y esotéricos.

Este lugar de gustos eclécticos es el favorito de cientos de capitalinos. Su vida nocturna nunca duerme, sin embargo a una semana de la amenaza de la influenza humana, en los andadores de este conjunto urbano y comercial, reina el silencio.

En los más de 150 establecimientos comerciales de la colonia se respira un vacío indolente que ni el mismo desasosiego llena. Muchos negocios prefieren no dejar pasar la última oportunidad de venta y asoman sus letreros de “se vende comida para llevar” con la esperanza de que al menos un cliente boquiazul se acerque y les haga el día.

Hace una semana por la noche, la tienda Mission Brand ubicada en la calle Michoacán, regalaba a la gente ron con refresco de cola en vasos desechables como parte de su fiesta de aniversario. El festejo llegaba hasta la banqueta, donde los jóvenes brindaban con una alegría perdurable. Ahora, el mismo punto de encuentro, se haya con un silencio fantasmal.

Los dueños de estos comercios son los más preocupados. Siguen las recomendaciones de los medios de comunicación y la alerta emitida por el Gobierno del Distrito Federal de mantener sus establecimientos cerrados. Sin embargo, esperan que la situación mejore y puedan volver a sus labores cotidianas. “A ver que pasa”, se les escucha decir, esperando no verse muy perjudicados por esta eventualidad.

“Las ventas cayeron un 80%” dice María Hernández, encargada del restaurante Frankfurt de la calle Tamaulipas, que desde el domingo por la tarde tuvo que cerrar, justo cuando en días habituales, la gente consume más. “La venta generalmente la tenemos en fines de semana y hasta la noche”, dice.

En otros establecimientos optaron por aprovechar los días de asueto para dar mantenimiento a sus negocios. “Mejor nos pusimos a pintar”, comenta el administrador de un restaurante de comida argentina, quien asegura que han sido días muy malos en consumo.

Lugares como la “cafebrería” El Péndulo sólo mantienen su librería abierta. Las actividades artísticas se han cancelado, así como su servicio de restaurante. A inicios de este mes se presentaría el cantante Fernando Delgadillo, concierto que tuvo que ser aplazado para los primeros días de junio. “Estamos a la expectativa”, dice Arturo Rodríguez gerente de esta sucursal. “Han bajado las ventas en un 90%; el lunes todavía había gente y más o menos la libramos, pero ahora, esto sí nos está pegando duro”, comenta.

En el restaurante la Garufa los empleados prefieren no asistir, esto lo asegura el encargado del negocio. “No hay trabajo, la situación está muy grave. Mucha gente depende económicamente de este lugar; meseros, cocineros, los que atienden la oficina. Hoy hemos vendido sólo 200 pesos” afirma sin aliento.

El titular de la Secretaría de Gobierno del D.F. José Ángel Ávila, informó que a todos los meseros se les dará un apoyo de 50 pesos diarios, y a los negocios se les entregará un manual de orientación económica para ayudarles a salir de este periodo de riesgo. Eduardo Rangel, gerente del bar Pata Negra, escéptico comenta que están enterados de este apoyo, pero hasta el momento no les ha llegado ninguna información.

Detrás de las ventanas de estos negocios paralizados, los meseros observan la tele sin apuro. El servicio de valet parking de los cafés, restaurantes y clubes nocturnos, no es una necesidad en estos días. Mesas que comúnmente ocupaban las anchas banquetas, se encuentran arrinconadas dentro de los locales. Y la gente, abrumada, camina con un cubre bocas que se ha convertido en un accesorio personal imprescindible como medida de protección por la actual contingencia epidemiológica que no deja de sonar alarmante en los diferentes medios de comunicación.

abril 30, 2009

Protección Civil desinfecta constantemente el Metro


En algunas terminales del Metro, como es el caso de la estación Pantitlán, en la línea 1, se puede ver un nutrido grupo de Protección Civil desinfectando cada convoy que llega.



Cuando todos los usuarios bajan del tren, ellos entran en acción, armados con trapos y un líquido especial. Mientras el Metro continúa su trayecto y se pierde más allá de la última estación, los brigadistas desinfectan los tubos y ventanas de cada vagón, para que a su regreso, cuando suban las personas que van con dirección a Observatorio, sea menor el riesgo de contraer el virus H1N1.



«Desde que se inició la contingencia se desinfectan los vagones, sólo que antes se hacía únicamente cuando salían de servicio y ahora se hace con cada vuelta», explicó uno de los encargados de este grupo, mismo que con un atomizador vertía líquido desinfectante en las manos de quien se acercara, justo como se muestra en la foto.



En la estación Pantitlán (Línea 1) Protección Civil

desinfecta vagones y manos de personas

abril 29, 2009

Suspenden vuelos a México indefinidamente

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México, 29 de abril de 2009.- Anunció Cubana de Aviación que suspende los vuelos desde y hacía México indefinidamente a partir del 4 de mayo. Los vuelos que habrá este fin de semana serán solo para mexicanos de ida, y de regreso solo para cubanos.

El Cuento de la influenza


por: Fuguemann

Hoy es lunes y a diferencia de lo que pensaba hace cuatro días, la cosa sigue peor. Lo primero que lo afirma es el aparato mediático que se ha volcado con toda su fuerza y ha generado más confusión y pánico en lugar de verdadera conciencia social. A la mayoría de personas que conozco la incertidumbre los ha capturado. Afortunadamente y a diferencia de lo que se dice en los medios de comunicación, no conozco a nadie que se haya contagiado de tan perversa enfermedad (influenza porcina), tampoco sé de alguien que conozca a otro alguien que se haya muerto o enfermado. ¿Qué curioso? Pero aún así el miedo persiste.

El temor se genera desde que salgo de casa. Yo, como la gran mayoría, uso diario el sistema de transporte público en todas sus modalidades (combi, metro, metrobús, trolebús, taxi, bicitaxi etc.) por esta razón sé lo que se siente viajar con tantas personas que al igual que yo seguramente irán prensando, ¿y si me infecto? ¿Y si este puto viejo panzón, pelón y barbudo que tiene los ojos rojos y llorosos que viaja a mi lado no está adormilado y sí enfermo? ¿O la güera nalgona que esta frente a mi tiene el virus? Por muy pinche buena que este, se la pela si ya la infectaron; dicen que esta chingada enfermedad porcina es parecida al comunismo, no distingue de clases sociales ni de ninguna otra división. ¡Ya me chingué!

Lo más gacho es la discriminación visual, los pocos que aún nos aferramos a no creer todo lo que se nos dice en la tele y en los medios, ya sea por falta de cultura o valemadrismo, pecamos de maléficos, o al menos así nos lo hacen saber las miradas. Al chile si no fuera tan condescendiente hasta los acusaba, o qué ya no se acuerdan que las miradas lascivas están prohibidas, ja, si para eso existen las leyes, si ya decía yo que nuestros senadores y diputados no ganan y trabajan tanto a lo pendejo. Y ahí vamos todos apretujados, dizque cuidándonos del contacto, ¡no mamen!, en lunes, a las ocho de la mañana y en el metro que es el mayor caldo de cultivo, eso es imposible, pero en fin que se le va ha hacer, el miedo es el miedo.

“Esta madre de la influenza, es como el pinche chupacabras o los lancheros náufragos, puras mamadas” decía un tipo bajito y bigotón que a mi costado viajaba. No cabe duda que la ironía y picardía mexicana son signos de la más alta lucidez. “A huevo, seguro nos la quieren volver a dejar Cayetano, pinche gobierno, ya ni la chinga, ¿y ahora que se van a tranzar?” le contestaba su acompañante. Pues será el sereno, pero de que algo extraño pasa, pasa.

Al llegar al trabajo después de una hora de arduo camino, bajo la reflexión de qué tan grave podría ser este extraño virus y sus consecuencias económicas y sociales, una extraña sensación invade el espacio. Tranquilidad inusual se respira en la oficina. Parece que la parcimonia de las calles se traslado a los centros de trabajo. El ausentismo es enorme, pero para los jefes nada tiene que ver la influenza: “son unos pinches huevones que agarran de pretexto esto para no venir” decía el licenciado Zamora. Las mujeres no trabajaron hoy por órdenes del sindicato, se enoje quien se enoje, la fuerza sindical pesa más que cualquier jefe encabronado.

Entre muchos, los saludos de contacto ya sea de beso o apretón de manos se evitan, por si las dudas, no vaya a ser la de malas y nos cargue la chingada. Muchos hacen caso omiso de todos los comunicados y recomendaciones que la Secretaria de Salud emite a todo momento. ¡Pinche Secretaria de Salud, pinche gobierno! Ahora si están espantados, primero porque en el país no se cuenta con la tecnología necesaria para detectar quien verdaderamente está enfermo del virus A H1N1 y no de otra cosa. Después, porque en ningún lugar del país hay laboratorios capaces de crear una cura efectiva. Pero hijos de la chingada, ya no se acuerdan que durante más de treinta años han dejado olvidado y pudriéndose el sector científico y tecnológico del país, basta con mencionar el raquítico 0.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) que le destinan a este rubro. Ni pedo, los que se van a hacer su agosto serán los laboratorios farmacéuticos, que para variar ninguno es mexicano. ¡México, que buenos somos! Hasta en la desgracia les damos a ganar a las transnacionales.

Pero ni modo, mientras sean peras o manzanas, la chamba es la chamba y alguien la tiene que hacer. Prendo la computadora e intento checar las noticias, influenza, influenza, influenza y más influenza ¡ah chingá! más influenza, no se habla de otra cosa, comprendo la importancia pero, ¿qué no pasa nada más? Y todos los temas pendientes, ¿ya se nos olvidaron? ¿o también están en cuarentena? Después de la extraña jornada laboral que para ser sincero hubiera transcurrido en calma de no haber sido por uno que otro pinche sicótico que me venía ha hablar de la influenza, como si no fuera suficiente tanto puto Terrorismo de Estado. Ya ni la chingan.

De regreso a casa puedo disfrutar de una ciudad tranquila donde la histeria parece haberse ocultado tras cada cubre bocas que veo a mi alrededor. Los restaurantes están vacíos, ellos sí que deben estar preocupados, el madrazo económico repercutirá en sus bolsillos más fuerte que un estornudo. Al llegar a casa noto a mi pobre madre que está preocupada, todo el día ha estado escuchando la radio, trata de ponerme al tanto de todo lo que ha dicho. Le digo que pare. Ni en mi pinche casa la influenza me deja en paz. Tanto desmadre me hace recordar a Orson Wells y su adaptación radiofónica de “La Guerra de los mundos”, este cabrón demostró hace 71 años la capacidad que tienen los medios de comunicación para generar una ola de pánico entre la población más domesticada. O bien la película Operación Ébola, el clásico filme gabacho, donde después de tanto pedo, aislamiento de la población y miedo, los científicos estadounidenses descubren la cura “salvan al mundo” y, como siempre, santo remedio.

Después solo queda ánimo para dormir, antes de hacerlo pienso y trato de reflexionar sobre todo el show que se aventaron este fin de semana, esperando que mañana todo este mejor…

Abro los ojos y sintonizo la radio, el pedo está más fuerte, hay más casos y más muertos. Curiosamente nadie da nombres ni plática con los familiares, parecen ser los fantasmas más reales de este mundo. Poco más de veinte muertos aterran más que los 18 asesinatos que se cometen diario en México a manos del crimen organizado. Que ironía.

Espero que esto de las epidemias no se nos haga costumbre, pues de por sí tenemos una memoria que suele olvidar demasiado pronto.
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Pequeños ciudadanos de dos clases*

Por Eileen Truax
Post publicado en su blog de migrantes en El Universal

Foto: Manifestantes en protesta por la deportación de Elvira Arellano. AP



Conmovedora, la imagen: los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y de México, Felipe Calderón, caminando por una alfombra roja en Los Pinos durante la visita del primero a México, mientras decenas de niños agitaban banderitas de ambos países y aplaudían, y saludaban al visitante.

Un poco más tarde, mientras Obama daba su discurso, se supo que los niños elegidos para presenciar la llegada de Obama eran alumnos del Colegio Americano y del Westhill Institute, ambos en la Ciudad de México. Muchos de estos niños son nacidos en Estados Unidos o hijos de padres estadounidenses, por lo cual cuentan con esta ciudadanía. Durante el evento, los niños escucharon el Himno Nacional de Estados Unidos con la mano colocada sobre el pecho, como es la costumbre en ese país.

Sin embargo otros niños, también estadounidenses, no tuvieron un sitio de honor durante la visita de Obama. Fue el grupo encabezado por la activista migrante Elvira Arellano, deportada en 2007, y su hijo Saúl, ciudadano estadounidense, quienes acompañados por otros niños y jóvenes en la misma situación, hijos de padres deportados, realizaron una protesta frente a la Embajada de Estados Unidos en México mientras Obama visitaba Los Pinos.

El grupo, conformado por activistas de las organizaciones Familia Latina Unida sin Fronteras, Movimiento Migrante Centroamericano, y Nuestros Lazos de Sangre, entregó una carta dirigida a Obama en la cual los niños pidieron que, en nombre de la unidad familiar, cesen las redadas y las deportaciones en Estados Unidos mientras llega el momento de que el Congreso discuta una posible reforma legislativa en materia de inmigración, ofrecida por la propia Casa Blanca hace apenas unos días.

Un reporte del Pew Hispanic Center dio a conocer a principio de este año que más de 112 mil padres de familia migrantes han sido deportados desde Estados Unidos hacia sus países de origen durante la última década, lo que ha dejado sin un padre, o sin los dos, a más de medio millón de niños estadounidenses.

De acuerdo con datos del Departamento de Seguridad Interna (DHS), 37% de estos padres de familia ya habían sido deportados alguna vez, pero habían reingresado al país ilegalmente para poder estar con sus hijos. Otro reporte, realizado en 2007 por The Urban Institute, indica que los niños cuyos padres han sido arrestados durante redadas en centros de trabajo, quedando abandonados en guarderías y escuelas, o al cuidado de familiares y amigos, presentan daños psicológicos y emocionales irreversibles.

El tema de los derechos de los niños nacidos en Estados Unidos a vivir en su nación en companía de sus padres ha sido largamente debatido. En aras de mantener la unidad familiar, los grupos activistas han exigido que se instauren mecanismos que permitan a los padres indocumentados permanecer en el país, para que los niños que tienen el derecho a vivir en él por nacimiento, no queden fuera del núcleo familiar. Como respuesta, los grupos conservadores han impulsado medidas radicales en el sentido opuesto, buscando que se elimine el derecho a la ciudadanía estadounidense para los hijos de inmigrantes indocumentados nacidos en Estados Unidos.

Mientras los jaloneos políticos y legislativos siguen su curso, como lo han hecho durante años, estos chicos continúan siendo los afectados. Sus opciones son dos: o permanecer en el país que los vio nacer y crecer, el ·único que conocen, el que les puede brindar la estabilidad y seguridad a la que tienen derecho, o renunciar a él para poder ir a vivir al lado de sus padres en los países que los obligaron a migrar un día por la falta de oportunidades, y en los cuales, en la mayoría de las ocasiones, la situación es igual o peor que cuando decidieron abandonarlo.

Este último es el caso de la familia Arellano. Tras haber vivido durante 11 años en Chicago, y permanecido durante un año en Santuario, un templo de esa ciudad para evitar ser detenida por los agentes de inmigración. El día en que Elvira Arellano decidió salir y fue detenida. El arresto se hizo en Los Ángeles, en presencia de su hijo; Elvira fue llevada a Tijuana, en donde las cámaras de los medios mexicanos captaron la imagen de esta mujer saliendo sola, en medio de la noche y sólo con lo que traía puesto, por la puerta trasera del país en el que dejó el trabajo de sus años más productivos.

Hoy Saúl Arellano, de once años de edad, vive en Michoacán, en donde va a la escuela y trata de adaptarse a un país que aún le resulta extraño. Como los otros niños en su situación, Saúl no es bienvenido en las ceremonias oficiales estadounidenses, ni es invitado a agitar banderitas cuando llega Obama.

A diferencia de esos niños de los colegios para hijos de estadounidenses, si Saúl regresa a su país, no puede hacerlo con su madre. Y a diferencia de quienes aplauden a los presidentes caminando sobre alfombras rojas, lo que Saúl y los otros niños presentaron ante ambos gobiernos, no fue un aplauso, sino un reclamo de que cualquier negociación entre naciones considere primero el bienestar de todos los niños con doble nacionalidad, independientemente del estatus migratorio de sus padres. Porque en las democracias, se supone, no existen ciudadanos de dos clases.

Eileen Truax: "Estudié la carrera de Comunicación Social y la maestría en Comunicación y Política en la UAM-Xochimilco. Durante 10 años ejercí el periodismo en México, especializándome en la cobertura de temas políticos y movimientos sociales. Soy reportera para el diario La Opinión, y pertenezco a una comunidad de periodistas en 11 ciudades del mundo que componen la revista-blog Mundo Abierto.

En Estados Unidos me he dedicado a la cobertura de comunidades de mexicanos en el exterior, asuntos relacionados con inmigración."


La gripe Mexicana no es el chupacabras


HISTORIAS DE NADIE- Milenio Diario de Monterrey

Por Diego Enrique Osorno*

Que el gobierno aproveche la epidemia actual para sacar adelante algunas reformas legislativas polémicas o para posicionarse mejor en las próximas elecciones, es una posibilidad, no descartable. De lo que hay muy pocas posibilidades de que esté ocurriendo es que la epidemia de influenza haya sido inventada por las autoridades para distraer la atención mientras se imponen medidas dictatoriales a la sociedad.


No escribo esto como un acto de fe hacia los políticos, quienes bien merecida se tienen la incredulidad reinante hacia ellos, sino porque estos días he estado visitando el Hospital del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias en la Ciudad de México, donde se concentra la batalla actual contra la gripe porcina. La información que ronda por ahí, la cual no llega completa al conocimiento masivo de la gente, es preocupante e indica que existe una amenaza bastante real, lejos de las teorías de la conspiración que hay que decirlo también, en México algunas veces suelen confirmarse con el paso del tiempo.


Pero esta vez no es el caso. La influenza no es ningún “Chupacabras”. El lunes, la Organización Mundial de la Salud dejó a la gripe mexicana –como se le empieza a conocer a esta enfermedad- a un paso de convertirse en una pandemia. Para que una enfermedad sea definida como pandemia por el organismo internacional, ésta debe ser altamente transferible al grado de que sea imposible no ser contagiado por la enfermedad.


Entre 1918 y 1919 se desató en muchos países del mundo una enfermedad parecida a la actual, por la cual murieron 50 millones de personas, la abrumadora mayoría de ellos, los más pobres del planeta. El lugar donde se conoció el primer caso fue Fort Riley, un pueblo de Kansas, Estados Unidos. Tanto los Estados Unidos, como Inglaterra y Francia, decidieron nombrar a la enfermedad como Gripe española, no porque en España se hubieran registrado la mayoría de los casos o porque de ahí hubiera surgido, sino porque la pandemia recibió una mayor atención de la prensa en España que en el resto del mundo, ya que España no participaba en las escaramuzas de la Primera Guerra Mundial, por lo que no se censuró la información sobre la enfermedad.


Más allá de especular si la influenza fue creada por el Grupo de los 20 países más industrializados en su reciente cumbre en Londres, o si se trata de un extraño plan conspiracional acordado por Obama y Calderón en su reciente entrevista, o si es un asunto electoral y la prueba de ello es que los tapabocas son de color azul y no amarillos o tricolores, tendremos que estar atentos a que el gobierno actúe con la transparencia debida y sin ocultar información de interés público a la que tenemos derecho como ciudadanos.


En lugar de conjeturar, en estos días debemos permanecer alerta de la especulación rapaz con insumos médicos o sanitarios de alta demanda a causa de la amenaza epidémica. Los cubrebocas, que de un día a otro desaparecieron del mercado y se cotizan ahora hasta en un 800 por ciento más de su valor, son apenas una pequeña muestra de la inescrupulosidad con la que se comportan algunos buitres empresariales, en momentos como éste. ¿Quién o quiénes se harán millonarios a costa de esta desgracia? vale la pena no dejar de preguntarnos.


Otra cosa que bien vale la pena mirar con lupa en estos momentos es el servicio brindado por las dependencias públicas encargadas de combatir la contingencia. ¿Quién podría sentirse seguro en Oaxaca, con Ulises Ruiz comandando la lucha contra la epidemia? La igualdad en el trato y la no discriminación de la atención médica, debe ser garantizada para todos los pacientes y los enfermos. Tampoc es casual que en uno de los estados más pobres del país, Oaxaca, hayan brotado los primeros casos. La desigualdad social es la enfermedad que antecedió a la gripe porcina.


Para colmo, aquí en el Hospital del INER, la semana pasada desaparecieron algunos medicamentos antivirales, así como también los cubrebocas más reforzados que había. ¿Dónde están esos aditamentos?, ¿quién se los llevó a su casa o los repartió ilegal e irresponsable entre familiares y amigos cercanos?


La gripe mexicana no es El Chupacabras. Hay que estar alerta.


*Diego Enrique Osorno es reportero del Grupo Editorial Milenio desde el año 2000. Nació en Monterrey, Nuevo León, México en 1980. Estudió periodismo en la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) y ha hecho cursos de post-grado en Información y Guerra en la Universidad Complutense de Madrid. Es fotógrafo amateur y ha sido profesor en la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Hace Diccionario del narco en www.elarsenal.net; y también publica el diario de viajes: www.ejerciciosdeaikido.blogspot.com

abril 27, 2009

Imagenes de la ciudad










































Imágenes de un militar repartiendo cubrebocas como parte del programa DN-III en el metro Bellas Artes. Unas horas antes del sismo de 5.7 grados Richter.


















Fotos: Alejandro Espinosa

abril 26, 2009

CARTAS A CUBA.- INFLUENZA EN MÉXICO

EL INICIO (24 de abril, 2009)

Hola corazón.

Ha pasado algo fuera de lo común en México. El Distrito Federal se ha declarado zona de emergencia epidemiológica ante un nuevo brote de influenza, esta enfermedad viral que principalmente se da invierno, pero que ahora ha mutado en una nueva espora.

Todo comenzó como unos simples "repuntes" luego de la estación invernal. Algunos casos aislados de una gripe muy fuerte. Según nada de qué preocuparse. Esto fue el miércoles, 22 de abril. Nada wow. Ayer, en el transcurso del día, la Secretaría de Salud hizo recorridos por todos los hospitales del país. En la noche, a eso de las 11:30 pm el secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, dio un mensaje en cadena nacional, donde anunció que el DF y el Estado de México entraban en emergencia epidemiológica, por lo que suspendieron todas las clases para hoy viernes, tanto en escuelas públicas como en las privadas, desde preescolar y hasta la universidad.

Yo estaba en la sala de mi casa cuando se dio el aviso. Inmediatamente traté de marcarle a Alejandro, pero en la pantalla de mi celular decía un letrero: Red ocupada. Traté de marcar cuatro veces, ninguna me pudo enlazar. Mi madre intentó lo mismo con el celular de Cynthia, para avisarle que no habría clases, pero nada, tampoco se pudo comunicar.

Hoy, a las 2:24 de la tarde, van 16 muertos a causa de la influenza, según las autoridades mexicanas. Según la Organización Mundial de la Salud, son 60 muertos y 800 infectados en México.

Ante los llamados de las autoridades, en mi trabajo regresaron a dos personas a sus casas, por presentar el cuadro de síntomas de la influenza (muy parecido a la gripe normal). En varias colonias se presentaron compras caóticas de medicamentos en farmacias. Algunas funciones de teatro cancelaron sus representaciones de este fin de semana. La ONU lanzó un comunicado advirtiendo de una posible pandemia en México (una pandemia es la afectación de una enfermedad a lo largo de un área geográficamente extensa. Técnicamente hablando debería cubrir el mundo entero y afectar a todos).

Dicen que el virus mutó de un puerco a los humanos, por lo que se le ha llamado "influenza porcina". Aunque no sé donde hablaron de una mutación entre virus de puercos, humanos y aves, e incluso desde muy temprano empezó a circular un correo electrónico “advirtiendo” que se trataba de gripe aviar, por lo que no se recomendaba comer carne de pollo. Como verás, los rumores no hacen falta. Todo está puesto para la paranoia.

La verdad es que nadie debería morir por la influenza. Hace siglos que existe y hoy en día es perfectamente controlable. Sólo que la mutación ha complicado un poco las cosas. Dicen que la temperatura del cuerpo sube muy rápido hasta los 38º y que puede derivar en pulmonía, que al final es lo que mata a las personas, pero que si se detecta pronto con un jarabito para la tos se controla, por lo que pidieron que todos los que sientan gripe vayan de volón con un doctor.

Se puso interesante la cosa. El ambiente es como de película. Una de zombis donde te puedes infectar fácilmente. Las personas se tapan con cubre bocas aquí en mi trabajo. Y como toda la información sólo nos llega por radio o televisión, en realidad nadie sabe lo que pudiera estar pasando allá afuera. Me imagino la ciudad en llamas, con personas armadas buscando vacunas en las farmacias. Y en las aceras cientos de personas agonizando luego de la infección de la influenza.

Lo padre es que hoy no tengo clases, y es que tenía que entregar dos trabajos que me harían ponerme tenso, pero ya no...

EL CAOS Y LA INDIFERENCIA (26 de abril, 2008)

…Sobre la influenza. Aparentemente la cosa es peor. Las clases se suspendieron hasta el 6 de mayo. Algunos partidos de futbol se realizarán a puerta cerrada, es decir sin público. En el Metro militares, con brazaletes del programa DN3, regalan cubrebocas. Yo fui por unas chelas, pero parece que la cosa no va nada bien. En algunas ciudades de Estados Unidos y en Inglaterra ya confirmaron casos de influenza porcina, según un mensajito que me llegó a mi celular por parte del nuevo servicio informativo de Telcel.

"En compañía de los secretarios de Educación Pública, Economía y del Trabajo, el titular de Salud explicó que el estado de San Luis Potosí se sumó a las entidades de focalización del virus, lo que hizo que el número de casos de infección subiera a 1,324 registrados en todo el país.".- se lee en El Universal, a las 10 de la noche de hoy sábado.

Cerco sanitario en Acapulco. 15 estados del país tienen casos de posibles infecciones del virus. Asegura el presidente Calderón que se cuenta con el medicamento preciso contra la influenza porcina, sin embargo familiares y pacientes se quejan de que no se las dan. En el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, el doctor encargado (cuyo nombre no recuerdo) le dijo a un reportero de Panorama 88.9 de fm, que había 15 defunciones sólo en ese instituto.

Pero aun así las personas siguen sin usar tapabocas. Más bien parecen despreocupadas. En el Centro había mucha gente, tomando en cuenta las advertencias. En el Facebook todos los mensajitos son sobre el tema. En youtube hay videos muy alarmistas de tipos hablando con paranoia. En las noticias ya nada es elecciones, ni narcotráfico, ni crisis económica.

Policías y militares no andan sin su cubrebocas. Calderón inauguró el Hospital General en Salina Cruz y dio el banderazo de salida al Carnaval de Salud, pero antes de subir al avión, unos médicos revisaron a toda la tripulación para evitar infecciones. La Organización Mundial de la Salud instaló un centro para monitorear el desarrollo de la influenza aviar. Hoy las noticas dicen que van más de 80 muertos por “presunta” influenza.

En algunos medios internacionales como El País de España se sorprenden de la manera tan “familiar” con la que los mexicanos asumimos esta epidemia. Y es que el desprestigio de nuestra clase política hace que algunos recuerden la película V de Venganza, cuando se enteran que el virus en el río fue soltado por el gobierno para que luego una farmacéutica tuviera la patente del medicamento contra la enfermedad. O si no, se habla de una estrategia preelectoral. Se recuerda a al Chupacabras y hablan de Resident Evil.

Ya veremos cómo se sigue desarrollando esta epidemia. Beso.